martes, 23 de octubre de 2007

Testimonio de Hernando colon 1er capítulo


"Desde muy tierna edad he sabido de la marginación y los insultos de la gente, ¿que causa o razón motivaba al pueblo a despreciarnos?, ¿Que culpa teníamos mi hermano y yo? ¿Que culpa tiene un niño para que te martiricen y te juzguen?....... Pero que culpa tienen también aquellos hombres que lo hacían, aquellos cuyos hijos morían de hambre y cuyas esposas se marchaban de su lado agravando aun más sus angustias y desilusiones; espiaban el palacio real en Granada esperando pacientemente que el Rey saliese por uno u otro motivo, luego aparecían muchas personas con maderas y piedras para reclamar e injuriar al rey, me asustaban esas miradas porque percibía el odio que sentían en ese momento, como cuando a veces nosotros odiamos a quienes creemos nos hace mal o cuando alguien daña a un ser querido.
El rey (a cuya corte pertenecíamos como pajes de los príncipes) no les pagaba aun lo convenido, meses tras meses y días tras días trasnochaban en la puerta de palacio, no tenían que comer y nadie les hacía caso, hastaban hartos de eso y querian soluciones inmediatas, ya desde ese entonces siempre me asaltaba el temor y había noches en la cuales casi siempre me despertaba sobresaltado lleno de lágrimas….".
continuará

1 comentario:

MEDUSA dijo...

Dolor, insultos, lágrimas...al parecer son características consustanciales en la vida de los mortales.

Esperando atenta la tercera parte!!!

...hoy te toca ser feliz...no debemos olvidarnos de lo que dice Mago :)