jueves, 2 de octubre de 2008

Entre la luz y las sombras cap. 27

"Al explorar sus costas (las más bellas que he tenido frente a mis ojos) muchos indios salen a nuestro encuentro, nos gritan y nos hacen señales para desembarcar, emocionandose y llamando raudamente unos a otros, "vengan y verán a los hombres que llegaron del cielo, traigan comida y agua en abundancia antes que el sol se los lleve", se arrojan en la arena y levantan las manos al cielo como dando gracias a Dios por habernos enviado, ni en múltiples sueños hemos vivido cosas así, ¿en que paraíso del mundo hemos llegado a parar?.
Los indios que llevamos en la nave parecen decirnos mediante gestos que por aquí existen cientos de islas y en una de ellas abunda el oro, es una lástima no saber su idioma, tenemos que decifrar lo que quieren decir.
El lunes 15 de octubre desembarcamos en una isla la que bauticé como Santa María de la Concepciòn, supuestamente aqui hallaría mucho oro y lo que encontramos fue una intranquilidad y ciertas actitudes reacias de los indios que allí moraban, a duras penas pudimos serenarlos y ganarnos nuevamente su confianza, esa confianza que necesitamos (¿para que?, ¿por que?)...
siento que esporulan sentimientos, ideas y estrategias dudosas en mi mente, ¿como es posible que esté haciendo esto o aquello?, ¿que me comporte de tal o cual manera?, que se vaya desarrollando una enfermedad silenciosa que va ganando terreno poco a poco, como el sonido silente de un cazador que se acerca sigilosamente a su presa......para atraparla.....para consumirla...como un prion, como un parásito que se aloja en el cerebro y frecuentemente nos ocasione tics o convulsiones nerviosas... o como aquellas metástasis de algunas enfermedades que viajan y engullen un órgano y otro. A también nacen, se desarrollan y se adultecen las ideas malignas, se distorsionan conceptos primigenios, visiones inmaculadas, cuando eso sucede sabe ácido, se siente mal, pero ya es tarde para regresar...tal vez, ya no distingimos lo enfermo que estamos, ¿no han oido acaso que para un orate los locos somos nosotros? la frontera que separa nuestros objetivos, nuestras misiones, nuestra obsesiòn, nuestra terquedad y nuestras alucinaciones son ínfimas, indetectables, solo lo sentimos cuando ya están aquí, cuando nos penetran y conviven con nosotros, cuando nos conflictuan, nos hacen caer y elevarnos, el cénit y el nadir, la famosa bipolaridad, el continuo devenir...."

continuará


2 comentarios:

Karol_a dijo...

La inevitable doble cara del ser humano, la conciencia es otro yo que nos habita, y siempre llega y nos grita.
Como todos tus escritos es para releerlo y mirarnos dentro.
Un beso Nike. cuidate mucho.

Nel.la dijo...

La bipolaridad... sé perfectamente lo que es eso. Yo he vivido y vivio continuamente en bipolaridad, especialmente con el tema de mi enfermedad, como ya sabes... y se pierden los límites entre lo correcto y lo incorrecto, y, como bien describes, se extiende como un cáncer y no te das cuenta hasta que está demasiado extendido...
Así me imagino que somos todos por dentro, unos más y otros menos, pero llenos de bipolaridades...

Me encantan tus escritos, siempre llenos de sabiduría, de cosas que apenas pensamos, pero que están dentro de cada uno de nosotros, y, como dice karola, nos ayudan a mirarnos adentro.

Gracias por todo, nike.

P.D. Pásate por mi blog... hay algo que... en fin, que me gustaría mucho que lo vieras... un pedacito más de mí misma...
Un beso.