jueves, 29 de enero de 2009

"Interius, alta mar" cap 35

"Nuestras naves volvían raudas y contentas hacia España y en mí crecía una pena desmesurada que ahora no puedo explicar, un poder extraño e invisible me atrae a ellas, como cuando las sirenas le cantan y encantan al buen Ulises, así exactamente y por más que intento taparme los oídos no puede huir de tanta atracción, una melodía que penetra en el alma y que da vueltas por la cabeza no dejandote concentrar en nada, como una adicción tormentosa o como una angustia tanta veces vivida, me quiero zafar con todas mis fuerzas pero no puedo, caigo vencido muchas y tantas veces ¿será por eso que mucha gente encuentra en el alcohol o el suicidio una puerta de escape?, ¿una manera de huir de los problemas y aflicciones?, también me imagino una salida a las desventuras y la nostalgia como es mi caso en este momento, queriendo esconderme ilusamente atrás del camarote, como para que las sombras no me encuentren, como quizá se esconden interiormente los ciegos para no ver en que se ha convertido el mundo, haciensose a un lado, a un costado, cada vez más,como algunas veces nosotros lo hacemos, a veces pensando que no tenemos nada que decir y a veces por que el silencio dice muchas cosas que podamos decir,pero entonces al cruzar esa linea somos los desadaptados, los raros, como aquella niña que en la escuela le gustaba jugar a descubrir palabras en el diccionario, y todos pensamos que somos diferentes y que nos gusta una cosa u otra y la verdad es que todos somos iguales y nos gusta unasola cosa en esencia, entretanto locos como cuerdos luchan por encontrarse pensando que corren en cauces perpendiculares y antagónicos, no han oído hablar de aquel hombre que asesina diariamente en sueños a su mujer? y no han oído acaso de aquella dama que continuamente escapa del manicomio para jugar en el jardín de la infancia, en los subterráneos, coloquialmente con su primer amor o como yo queriendo regresar al lugar donde hallé lo que buscaba.
La Pinta en que venía Martín se atrasaba por culpa de una vela trasera averiada y era preciso esperarla de cuando en cuando, mientras las aguas estaban calmas los indios que llevamos a bordo se zambullian nadando muy contentos, algunos tratan de calcular en que sitio nos encontramos, no pueden con la ansiedad de llegar a casa, aunque para eso aun falte mucho."

3 comentarios:

Karol_a dijo...

Bueno, no, no somos todos iguales, somos similares, aunque todos tengamos dos ojos, dos manos, una boca, y todos sintamos, no sentimos lo mismo, ni decimos ni pensamos, no hay dos iguales, todos somos únicos, aunq seamos un mismo modelo de cuerpo de mujer o de hombre.
Y nada, absolutamente nada, ni la desesperación, ni el desconcierto ni el sentirse esclavo de algo justifica el suicidio.
Siempre son muy buenos tus escritos, me gusta leerte, lamento q sea de tarde en tarde.
Un beso

Carmen dijo...

No somos iguales, ni siquiera cuando pronunciamos una palabra tenemos lo mismo en la mente. Estamos solos, demasiado solos con nuestros mundos. Quizás en esencia todos busquemos lo mismo: Abandonar los deseos. Descansar aunque sea tan solo unos segundos, detenernos, estar en paz.
El viaje de rereso continua viento en popa. Me gusta mucho.
Carmen

Nel.la dijo...

Yo pienso que en el que seamos todos diferentes, y por ello a la vez estemos "solos"... ahí radica nuestra igualdad, y por ello también nuestro punto de encuentro, adonde estamos todos y por lo tanto no estamos solos.
Es un poco lioso y a la vez contradictorio, pero no sé si me he explicado...

Es curioso: de niña, e incluso ahora lo sigo haciendo de vez en cuando, me entretenía buscando palabras en el diccionario =)
...y también he asesinado mentalmente a más de una persona
...y bueno, un par de veces me escapé del psiquiátrico ;) jeje...

Por lo demás, yo estaba de acuerdo con Karola respecto al suicidio. Creo que todos lo estamos hasta que nos encontramos con algo que nos sobrepasa.
El suicidio "es lo último", pero todo ser humano tiene un límite, o alguna vez falla alguna conexión en nuestras mentes... y afortunado el que no piense así, porque eso quiere decir que nunca se ha visto en una situación así...

Me encanta la imagen de"esconderme ilusamente atrás del camarote, como para que las sombras no me encuentren"... describe lo que muchas veces he sentido.

¿Tal vez Colón se sentía triste porque creía que había llegado el final de su aventura?

Siento no haber venido antes a leerte.
Gracias por todo, Nike.